A mediados de xaneiro, con tres meses por diante para as eleccións municipais e tendo en conta a ineptitude demostrada con creces, a falta de ética e a puerilidade do noso equipo de goberno, preguntámonos os veciños cales son os proxectos que van quedar encarrilados, se é que quedaalgún. Xa perdidas as esperanzas dun polígono industrial e empresarial digno. Unha vez esquecidos o auditorio e o centro de ocio, o aparcadoiro subterráneo, e con serias dudas respecto ás beirarrúas de San Xulián, centrámonos en Tres proxectos, tres retos, tres incógnitas.
1-O PXOM
2-O centro de saúde
3-O proxecto Arela.
Que vai pasar con eles?
Sairán adiante ou permanecerán no limbo das promesas electorais unha vez mais, ata a próxima lexislatura?
As últimas noticias que tivemos sobre o PXOM foron que a Xunta de Galicia rechazouno por falta de documentos, deficiencias na redacción, ausencia da firma do alcalde, e non sei cantas cousas mais.
Enseguida Fran Veiga fixo declaracións optimistas, unha vez mais e xa van centos, decindo que a partir de agora van “traballar todos xuntos para acelerar o proceso” (aínda non sabemos se ese proceso é de construcción ou de descomposición).
Respecto ó proxecto Arela, sólo sabemos que sufre un gran retraso, que van conseguindo as subvencións a trancas e barrancas, e que o mais seguro é que dentro de dez anos aínda non teñamos rematado este asunto Romano-faraónico.
En canto ó centro de saúde, as últimas noticias, aparecidas na prensa hoxe mesmo, son tan inquietantes que nos teñen a todos indignados.
Cómo é posible que os nosos políticos, despois de tantos anos solicitando un centro digno para Marín, deixen escapar agora un proxecto real e tanxible, sólo para poder contarlle ós veciños que o PP non fai nada por Marín?
Cómo é posible que deixen de lado os intereses do noso pobo sólo para amolar á Xunta e ter un argumento mais de desprestixio para o PP?
É así cómo teñen que comportarse os políticos responsables da nosa calidade de vida?
Onde están a responsabilidade e a ética?
Nos últimos meses o concelleiro responsable de urbanismo, o nacionalista Vilaboa, non deixou de berrar e repetir tanto nos plenos coma na prensa, que a Xunta non tiña proxecto nin presuposto para o noso centro de saúde.
O noso alcalde, o socialista Fran Veiga, despachábase a gusto afirmando que no edificio de este centro de saúde iban poñer discotecas, supermercados e florerías e que el non iba consentir unha obra así neste concello.
Agora resulta que a Xunta cumpreu a súa palabra e xa lle remiteu ó concello un proxecto no que, non aparecen discotecas nin tenderetes. Un proxecto con boa pinta.
E que pasa con este proxecto? Pois que non lle sirve ós nosos técnicos e, sobre todo, non o queren os nosos políticos.
Repito: Os nosos políticos non queren un centro de saúde para Marín Amig@s, unha cousa vos digo: se estes políticos gañan as próximas eleccións, os responsables da incompetencia xa non serán eles, seremos nós.
Basta xa!

Á túa direita, na pantalla, hai un recadro azul que di: CATEGORÍAS. Busca ahí, por orde alfabético o título Centro de saúde, fai clic e poderás ver todas as noticias publicadas sobre este tema dende o mes de maio de 2010 ata hoxe.
Isto era o que afirmaba o BNG unha e outra vez:

Isto era o que decía o BNG no seu folletín, tentendo enganarnos e confundirnos a todos mentras a conselleira Pilar Farjas decía todo o contrario.

Isto demostra que o BNG mentía:





Agora que sabemos que o noso equipo de goberno ten tendencias destructivas, seriamente nos preguntamos
Hai un futuro para Marín?
————————————————
Actualizo esta entrada coas noticias do día seguinte: 13 de xaneiro



———————————————————-
Á túa direita, na pantalla, hai un recadro azul que di:CATEGORÍAS. Busca ahí, por orde alfabético o título Centro de saúde e poderás ver todas as noticias publicadas sobre este tema dende o mes de maio de 2010 ata hoxe.
Dende o foro Marinenses.com (Rurales y urbanitas), opina Erasmo:
erasmo
jue Ene 13, 2011 2:50 am
E LA NAVE VA
A mi todo lo que ha sucedido en el Ayuntamiento de Marín en las últimas semanas me recuerda a la excelente película de Fellini “E la nave va”. Cuando se gobierna sin rumbo claro y sin saber suele suceder que las carencias y las limitaciones salen a flote tarde o temprano. En Marín, como buen pueblo que entiende de mar, de esto sabemos un poco. Al menos, yo lo he podido constatar en esta legislatura en la que el pueblo ha otorgado un mandato de gobierno durante los últimos cuatro años a un equipo formado por socialistas y nacionalistas que ha sido un auténtico fiasco por no decir algo peor. El gobierno bipartito ha sido, además de ineficaz e inepto, una auténtica rémora para los intereses de Marín. En todos los ámbitos, porque de esta nave en naufragio agónico no se salva nada. Han sido cuatro años perdidos.
Lo más importante que podía haberse hecho y aprobado es el PXOM y ahí está en dique seco y zozobrando. Podemos casi asegurar al cien por cien que en esta legislatura no saldrá adelante y los culpables tienen siglas: PSOE Y BNG. Pero, si me apuran, los responsables directos son el alcalde y el concejal de Urbanismo. Veiga y Vilaboa no están capacitados para gobernar.
Pero la gota que ha rebosado el vaso lo constituye el futuro centro de salud. Ahora resulta que este proyecto, a falta de PXOM, no tiene encaje porque las normas subsidiarias en vigor que datan de 1978 y que rigen para Marín se contraponen con la nueva normativa elaborada por la Xunta que es de 2005. Esto no lo digo yo. Lo dice un informe municipal que ayer se presentó en la Junta de Portavoces junto con un acuerdo para apoyar al pueblo saharaui que ha sido metido de rondón. La chapuza -¿y van cuántas?- contempla para el futuro centro de salud una altura de 10,20 metros, con sótano, bajo y dos plantas sobre rasante cuando por razones técnicas arquitectónicas debería tener 12,20 metros. Esto es lo que nos ha quedado en limpio tras presentar la nueva arquitecta del Ayuntamiento –el que había antes se fue como tantos otros técnicos tras aprobar unas oposiciones en la Xunta- un informe de cinco líneas, sí como lo oyen, de cinco líneas donde queda constatado que la altura no es la correcta. Esto, de por sí, podría paralizar el proyecto que se contempla para 19 ayuntamientos gallegos donde también se van a construir centros de salud simplemente porque al señor Vilaboa se le pasó hace nada menos que un año una comunicación por escrito de la Xunta donde se le hacía ver que había que rectificar el proyecto del Ayuntamiento marinense hasta alcanzar los 12,20 metros. O sea, para que quede claro: un año perdido por negligencia y vagancia.
Ahora quedan dos soluciones. La primera, que la Xunta rechace el proyecto de Marín y atrase la construcción del centro de salud porque sería ilegal o bien que los arquitectos que elaboraron los 19 proyectos para otros tantos ayuntamientos gallegos se adapten a nosotros cosa a todas luces que no va a ocurrir. Los técnicos de la Xunta están que trinan con nuestra Corporación que siempre se significa por llegar tarde, mal y arrastro. A la espera de nuevos acontecimientos ya les anuncio que estoy convencido de que la cosa se va a arreglar. No sé cómo, pero se va a arreglar haciendo alguna triquiñuela para que todos queden contentos. No quiero ni pensar en que algo en el proceso pueda ser ilegal, que no lo va a ser, pero al menos nos evitaremos que el alcalde y Vilaboa le echen la culpa a la Xunta, cuando no la tiene, y así puedan lavar la cara por el desaguisado que han montado innecesariamente. Y para qué decirles que las lluvias caídas en este mes de enero que han anegado la zona van a ser otro hándicap puesto que el coste se puede disparar. No me imagino que dentro de un tiempo, cuando caiga otro diluvio, ese centro acabe siendo una piscina en lugar de un edificio para atender pacientes.
El negociado de Urbanismo en Marín ha sido de siempre caótico, pero en esta legislatura se ha llevado la palma. En gran parte porque al frente del mismo está un personaje difícil de calificar no solo como gestor sino como político. Vilaboa es un auténtico desastre. Sólo hay que comprobarlo si uno se acerca a preguntarle a la jefa de Urbanismo, Mar, que no lo quiere ver ni en pintura y no está dispuesta a seguir trabajando con él. Y mientras tanto, el concejal anda diciendo a quien le escucha en la oficina que cuando falte él le van a echar de menos. Vilaboa ya está poniendo la venda antes de la herida. Por si acaso.
Fíjense si este concejal es un chapuzas que en el rural hay casas con órdenes de derribo y con multas de más de 200.000 euros porque algunos vecinos han construido sin licencia en suelo rústico y por parte del Ayuntamiento les han dado la callada por respuesta. La inspección de la Xunta, que actúa de oficio porque hay actos reglados, ha abierto expedientes y ya hay sentencias en el Tribunal Superior de Justicia de Galicia con multas de agárrate que hay curva. Si existiera un plan como el PXOM o una tramitación urbanística como Dios manda esto podría solucionarse pero si no existe –como es el caso- verdes las han segado. ¿Y ahora qué? ¿Qué les puede decir el concejal Vilaboa a esos vecinos del rural? Al menos, lo que podía hacer es dar la cara y reconocer su negligencia y la del gobierno del que forma parte pero mucho nos tememos que esto no va a ocurrir.
El pasado 4 de enero hubo comisión de seguimiento del PXOM. Además de los representantes de todos los partidos acudieron dos miembros del equipo redactor, entre ellos el principal responsable, Ignacio del Cabo. Durante una hora el equipo redactor se pasó despotricando contra la secretaria y los técnicos de Urbanismo y de esa reunión salió una cosa clara: el equipo redactor manifestó que hay poco margen para hacer mucho más con el PXOM. Pero, desde luego, se quedaron a cuadros cuando se enteraron allí que la última reunión de la comisión de seguimiento databa nada menos que del 20 de abril de 2010. No se lo podían creer. O sea un tema tan importante para Marín como es el PXOM y durante más de ocho meses sin reunirse la comisión de seguimiento. Juzguen ustedes. Yo lo tengo claro. La negligencia no abarca solamente al Ayuntamiento y especialmente al alcalde y al concejal de Urbanismo sino también y por otras razones a la propia empresa que ha redactado el plan que en esto no se ha mostrado muy eficiente.
Entrados en harina –tarde piache como diría mi admirada Breaseixo- preguntaron sobre el tema de Costas. Nuevamente quedaron alucinados cuando se les informó que desde noviembre la Corporación no ha remitido nada al Ministerio. Vilaboa toma la palabra y dice que hay dos ordenanzas que se pueden mandar. El alcalde le secunda y explica que por estrategia se pueden enviar las dos juntas. La primera consiste en cinco renglones y la segunda en casi dos folios. Nuevamente preguntan los del equipo redactor ¿y quién ha elaborado esta segunda? Respuesta oficial: Consultora Galega. Bien, para que ustedes lo entiendan Consultora Galega es una empresa en la órbita del Bloque que en su día cobró 9.000 euros por un informe sobre deslindes –que no sirvió para nada- y que encima les cobraba 20 euros a los vecinos que querían hacer una alegación. A 20 euros por X alegaciones saquen ustedes la cuenta.
Los del equipo redactor estaban alucinados y cabreados porque son ellos los responsables finales de la redacción aunque de rondón y para sacar tajada el Bloque ha metido la pezuña con sus asesores acólitos. Ahora podemos explicarnos por qué tanto derroche en las administraciones públicas. Si hay técnicos y buenos técnicos de carrera en la Administración del Estado, Autonómica o Local por qué se tira el dinero tan alegremente contratando asesores externos. Respuesta: porque son de los nuestros. Claro, así, tirando con pólvora de rey, cualquiera. A nuestros gobernantes locales les pasa lo que a otros malos gobernantes que como la ex ministra Carmen Calvo considera que el dinero público no es de nadie. Y Marín no se ha escapado de esta mala praxis ni de este vicio tan arraigado entre nuestros políticos.
En resumen, qué es lo que falta. Pues falta que el Ayuntamiento envíe a Costas lo que quedaron en enviar –que no lo han hecho todavía- y una vez esto falta también que manden a la Xunta el PXOM completo y no a medias como han hecho. A partir de aquí en la Xunta empezarán a correr los plazos que son de tres meses. Como la Xunta no ha recibido nada y Costas tampoco, los plazos en la administración autonómica aún no han empezado a correr. Imagínense lo que puede pasar, visto lo visto, porque ya estamos en enero. En la Xunta una vez leído y estudiado todo el PXOM completo podrán devolverlo a Marín con rectificaciones o incluso con preguntas que la Corporación deberá rectificar y responder. Y cuando todo esté más clarito que el caldo del asilo, entonces sí, entonces tendrán que celebrarse dos plenos para aprobarlo definitivamente.
Las próximas elecciones son en el mes de mayo. Como ya les he señalado, tengo muy serias dudas de que el PXOM se apruebe en estos cuatro meses escasos que quedan. Otra cosa sería un milagro. Como los milagros son difíciles que ocurran en la selva burocrática de este país –que tiene sus tempus aunque todo puede suceder-, no nos podemos extrañar de que en la próxima campaña electoral socialistas y nacionalistas carguen sus cañones “bertha” contra otras instancias. Aquí de lo que se trata es de endosar el marrón al contrario. ¿Serán los marinenses tan ingenuos de tragar con ruedas de molino?¿Serán los marinenses tan ingenuos de comprar otra vez una mercancía tan averiada?