NO TIENE REMEDIO
En los últimos días han pasado una serie de acontecimientos que vienen a redundar en mi tesis mantenida desde hace algún tiempo de que nuestro alcalde no tiene remedio. Así es que por mucho que se le indique cuál es el camino correcto nunca va a hacer caso a los consejos que se le ofrecen y prefiere seguir equivocándose, como siempre, con total seguridad.
Francisco Veiga no tiene categoría para presidir la alcaldía de Marín por mucho que se empeñe. Está ahí de rebote , fruto de un pacto mal avenido con los nacionalistas que por la experiencia que tenemos es, a todas luces, nefasta. Veiga nos ha dado y nos sigue dando sobradas muestras de incapacidad. Siento decirlo con esta crudeza pero así lo creo: es un mediocre. Y cada vez que pasa el tiempo y la legislatura se agota, va a peor. De él he dicho muchas cosas, por ejemplo que le falta cintura, visión de futuro, liderazgo, habilidad política, capacidad de diálogo, humildad…Los calificativos se me agotan.
Su juego político es la corta distancia pero ni con esas. Hace unos días supimos de la iniciativa del Congreso de los Diputados sobre el estudio para Pastoriza y Pituco. Esto le ha pillado descolocado como a todos sus compañeros de partido en Marín. No digamos a los figuras del Bloque. La mayoría absoluta de los populares en las últimas elecciones autonómicas suponen un cambio de rumbo inesperado. Francisco Veiga aún no lo ha digerido. La persistencia en el error le hace ser más vulnerable.
Justo es reconocer que estos días está siguiendo la sana virtud de la prudencia al no abrir la boca en público lo que le evita decir tonterías, como las que ha expresado en sus últimas declaraciones al Diario de Pontevedra, ya comentadas en este foro. Eso está bien porque de estarse calladito no se va a arrepentir nunca; de hablar, muchas veces.
Pero no es todo tan sencillo. De buena fuente sabemos que se ha dirigido a sus compañeros socialistas en el Congreso de los Diputados para recriminarles la luz verde que han votado al estudio de Sepes. Lo que sucede es que éstos, sea dicho todo de paso, no le han hecho ni puñetero caso. Lo hecho, hecho está para su desgracia (política) y para beneficio afortunadamente de los marinenses. Pocas veces un problema propio de Marín llega a las dependencias de la Cámara Baja y se solventa de forma tan clara.
El pasado lunes la vicepresidenta del Congreso y diputada popular Ana Pastor lo dejó bien sentado en “El Malecón, cuando afirmó con rotundidad que las decisiones del Congreso comprometen a todos los partidos. Las declaraciones de Pastor fueron completadas por el parlamentario popular en Santiago Deveza quien, en nombre de los intereses empresariales de Moaña, afirmó que esta población une su futuro a Marín, para lo cual se ofrecen a facilitar los servicios de agua al polígono industrial en Pastoriza en caso de que se ubique aquí.
Dos días después se produjo un acercamiento del alcalde a la portavoz de PP, María Ramallo, solicitando de ésta que retrase dos días, hasta el miércoles, día 15, la moción de urgencia que se iba a presentar en el pleno del 13, lunes, para que la comisión de seguimiento del PXOM aborde el tema. Si por mí fuera ni al alcalde, como representante del PSOE, ni al Bloque le daría ya más árnica.
Ambas formaciones están “kaput” porque han perdido claramente y a ver si se enteran de una puñetera vez. Ya está bien de jugar con el pueblo. Que cada palo aguante su vela. Ahora que estamos en Semana Santa y es tiempo de reflexión y de penitencia harían un buen ejercicio de recogimiento y humildad aceptando las nuevas condiciones. Todo lo más les daría de plazo hasta el próximo lunes por la mañana para que asuman la decisión. Ni comisión de seguimiento ni leches. Esto se ha acabado. Si no quieren que el Ayuntamiento adopte por decisión mayoritaria o unánime que la Sepes inicie los estudios sobre Pastoriza y Pituco allá los socialistas y los nacionalistas. Y si rechazan la moción de urgencia del PP porque cuentan con la aritmética de los votos de 11 contra 10, tampoco importa.
Todos sabemos quiénes serán los culpables de que el PXOM se paralice por mucho que intenten enmascararlo con su propaganda y sus maledicencias. Que no se olviden que la Xunta tiene la última palabra y por ahí no van a colar los minipolígonos industriales de A Brea, Vista Alegre y Moledo, dado que Núñez Feijoo comprometió su palabra. El grupo socialista del equipo de gobierno del Concello de Marín, encabezado por Francisco Veiga, y el grupo nacionalista, liderado (¿?) por Ruibal, Vilaboa y compañía han sembrado vientos y van a recoger tempestades. Han sembrado enfrentamientos y van a recoger deshonra. Se han manifestado como unos chulos y van a salir de todo esto con el rabo entre las piernas. Se lo merecen por incompetentes.
Mire usted, señor Veiga, se lo hemos avisado por activa y por pasiva. No busque usted más tiempo para dilatar esta cuestión. Se lo decimos claramente y por la directa, baje la cerviz y acepte. Salve su honor. Ha perdido y tenga la nobleza de reconocerlo. No se deje engañar por los cantos de sirena que le siguen encadenando al Bloque y si no tiene más remedio porque estos están en Babia tuerza el rumbo aunque sea en el último minuto. Salve los muebles porque el socialismo se va a pegar una buena galleta en Marín y usted va a hacer de enterrador. No se equivoque con tanta seguridad y aprenda de esta experiencia. Patée el pueblo porque a usted no le conoce nadie y no tiene ninguna credibilidad. Entérese de lo que opina el pueblo y pídale permiso al sentido común para actuar.
No trate de engañar a la oposición porque ni las María Ramallo ni las Isabel Martínez tienen la malicia acreditada de algunos de ustedes como el señor Muradas. Hasta aquí hemos llegado y sin acritud porque no les vamos a dar cuartel. A usted se lo exijimos y a los de la oposición se lo demandamos. Todo tiene un límite y el gobierno municipal lo ha traspasado. No están ustedes en condiciones de negociar nada. Entréguense. La guerra ha terminado.
Como siempre, es su turno.