erasmo
Dende marinenses.com
Vie Oct 30, 2009 2:43 am
EL GALLO KIRIKO
Esta es la verdadera historia del gallo Kiriko que iba a la boda del tío Perico y en el camino encontró una boñiga de burro que tenía muchos granos de cebada, tenía mucha hambre, y era muy goloso. “¿Que hago, si la pico me mancharé el pico y no podré ir a la boda del tío Perico? ¿Que hago, pico o no pico?, ¿pico o no pico?, ¿pico o no pico?”, y al final picó, y claro, su pico se manchó…
Se acuerdan de este cuento tradicional. Les recomiendo que lo lean de nuevo, es delicioso. No les cuento el final porque es muy triste pero lo cierto es que tiene moraleja como todos los cuentos o fábulas.
Andaba yo rumiando cómo empezar este artículo, hasta que un alma caritativa y muy apreciada por mí, me dio la solución:
-Oye, Erasmo ¿por qué no nos cuentas algo de la Kirika?
-¿De quién?, le respondí. ¿Qué es eso?
- Sí, hombre, de Pilariña.
- ¿Cómo que de Pilariña?
- Sí, de nuestra concejala de Medioambiente.
- ¿Pero eso que tiene que ver con los kirikos?, le dije.
- Pues hombre, así es como le llaman en la Sacoa.
- ¡Ay va! ¿Y por qué Kirika?, argumenté ingenuamente.
- Pues porque pica, me dijo el alma.
Pues sí señor, dicho y hecho y aquí me tienen de nuevo para hablar del Concello.
Lo cierto es que nuestra Corporación es un pozo sin fondo, donde a poco que escarbas encuentras petróleo (en sentido figurado, naturalmente). Por ejemplo, me acabo de enterar que en dos ocasiones se colocó en el panel de anuncios del Consistorio, el que está cerca de los aseos, un par de artículos de “Rurales y urbanitas” y en ambas duraron menos que un caramelo a la puerta de un colegio. Normal, a nadie le gusta que se critique a los suyos. Entiendo la mentalidad del clan, es decir de los grupos unidos por fuertes vínculos y con tendencia exclusivista.
Pero vamos a lo importante. Desde el pasado viernes, la empresa de limpieza privada que contrató nuestra Pilariña ha dejado de ofrecer sus servicios, al parecer por extinción de contrato. Lo cual significa que toda la brigada oficial ha vuelto de nuevo a sus puestos de antaño, es decir a limpiar por el centro de Marín. Yo, la verdad, no entiendo nada. Bueno, lo que entiendo es que se han gastado 21.000 euros cuya justificación no está nada clara porque limpiar, lo que se dice limpiar no sé si se ha hecho en este tiempo, pero Marín sigue igual que siempre y eso que ha llovido con ganas.
El sarao de Mogor, por otra parte, ha traído cola. El lunes, el alcalde puso firme en su despacho a un representante de Hidroscivil por no invitarle a la merendola. En esta ocasión tengo que darle toda la razón por la bronca porque, insisto, el acto se organizó con los pies. Lo que pasa es que el alcalde confunde muchas veces la autoritas con la potestas. Habrá que recomendarle a los clásicos. Lo que hizo el alcalde fue un acto de potestas pero no de autoritas porque si así fuera tendría que poner también firmes a Pilariña y Vilaboa, entonces y solo entonces todos le consideraríamos un líder, o sea un portador de autoritas, yo el primero. Pero, como tantas veces, ha dejado escapar la ocasión. El alcalde se ha agarrado un cabreo del 15 y lo comprendemos. Hasta en su propio partido hay disensiones sobre el asunto. Muradas, que ejerce de pasota, le ha quitado hierro al tema pero otros no, entre ellos nuestro regidor.
Lo que seguimos sin entender es por qué el alcalde tolera que en las oficinas de Urbanismo campen a sus anchas personas que utilizan medios del Concello pero que no están contratados por el Concello, como la periodista que trabaja para el Bloque o el ingeniero técnico que sustituirá, al parecer, al actual cuando este se jubile dentro de un año. Ese local, que nos está costando una pasta gansa, sigue pendiente de las modificaciones de accesibilidad y en él trabajan más interinos que funcionarios.
El alcalde es reticente a pagar las facturas de la periodista porque este es un gol que le han metido los del Bloque. Y tiene razón cuando respondió a la oposición de que no existía ningún contrato. Lo que no sabía el alcalde es que minutos antes del pleno Ruibal entregó a la oposición un folio sin membrete –una chapuza- donde admitía que había un contrato de servicios con esa profesional en respuesta a una pregunta formulada en un pleno anterior. Pero lo cierto es que, nuevamente, Ruibal no dijo la verdad. No existen papeles. Todo lo más el acuerdo es verbal. A Ruibal le encanta verbalizarlo todo, es como Antoñita la Fantástica, pero debería saber que las palabras se las lleva el viento y en política mucho más, como lo de las inversiones, según él, que la Xunta había comprometido para San Pedro.
Yo no tengo nada que objetar, al contrario, de que trabaje a su vera una periodista para cuidar la imagen del Bloque porque buena falta les hace. Lo que no veo bien, en las actuales circunstancias, es que se desenvuelva en las oficinas de Urbanismo como Perico – el tío del Kiriko- por su casa. Como tampoco tengo nada contra la palabra dada porque es una práctica muy sana, algo anticuada por desgracia que ya solo se conserva entre los tratantes de ganado en algunas ferias y poco más. Y hablando de palabras, es muy feo que los concejales Vilaboa o Pilariña inquieran, casi como si fuera un interrogatorio, a los funcionarios e interinos de su negociado sobre las conversaciones que éstos mantienen, incluso telefónicas, con ediles de la oposición cuando se interesan por algo.
Pero todo esto pasa porque no hay transparencia. El Ayuntamiento se está convirtiendo en la casa de tócame Roque. Si entre los socios de gobierno no hay confianza -que no la hay desde el principio de esta legislatura como se ha podido comprobar en innumerables ocasiones-, qué podemos esperar los sufridos contribuyentes.
Como siempre, es su turno.
Escrito por breaseixo 

Escrito por breaseixo 
Escrito por breaseixo 