Dende marinenses.com
Erasmo
Mar Nov 10, 2009 10:08 pm
VICTORIA PÍRRICA
Corría el año 279 a.C. Cerca de las colinas de Ausculum, en Italia, se disponían dos ejércitos formados por más de 70.000 hombres cada uno de ellos. Por un lado, el comandado por Pirro, un general griego, y por el otro, el romano, mandado por el cónsul Publio Decio Mus. El ejército de Pirro era el de siempre que tantas alegrías le había dado en las batallas, con tropas de varias nacionalidades entre los que destacaban los contingentes griegos, especialmente la caballería, las temibles falanges macedonias –creadas por Filipo y más tarde encumbradas hacia la gloria por su hijo Alejandro en las guerras contra los persas- y los elefantes de guerra –que más tarde copiaría Aníbal como estrategia para destrozar a los romanos-. En total unos 16.000 griegos y unos 55.000 auxiliares locales, todos mercenarios italiotas al servicio de Tarento.
Por el lado romano, su ejército estaba compuesto por las conocidas y exitosas legiones, en total 4 con 20.000 hombres, y el resto, más de 50.000, por tropas auxiliares. De todos es sabido que los romanos nunca se caracterizaron por tener una caballería de calidad ni hicieron de ella buen uso táctico, al contrario que los griegos donde estaban los mejores escuadrones de su tiempo. A esto hay que añadir que los romanos se enfrentaban a los elefantes de Pirro con 300 carros tirados por bueyes con soldados encima.
Aunque no lo parezca, en aquellos tiempos había una cierta nobleza antes del fragor de la batalla y por ello se respetaba un cierto código de buenas costumbres guerreras. Haciendo uso de este código, los romanos solicitaron a Pirro que les permitiera cruzar el río que les separaba y así poder luchar sin trabas. O, si no, que Pirro lo cruzase. Pero el general griego optó porque fueran los romanos quienes vadearan el río, así lo tendrían a sus espaldas en caso de huida.
Los dos ejércitos se dispusieron para la lucha. Por fin trabaron contacto. El choque fue brutal. Tan brutal que duró dos días. Se enfrentaban el pasado –las falanges macedonias- con el futuro –las legiones romanas-. Al final nadie venció porque la batalla no decidió nada. Los historiadores se inclinan por una ligera ventaja para Pirro. Pero el general griego se retiró del campo de batalla hacia tierras amigas, con graves pérdidas entre sus veteranos mientras que los romanos, que ignoraban la retirada de los griegos, se presentaron en el campo de batalla haciéndose así dueños de él y por ello con la idea de que habían ganado. En cualquier caso la batalla de Ausculum fue el principio del fin para Pirro. Más de 30.000 cadáveres, de uno y otro bando, yacían al pie de las colinas de Ausculum.
Pero como la Historia nos da muchas lecciones, es de esta batalla de donde obtenemos el término “victoria pírrica” para referirse a una victoria que se alcanza después de sufrir un alto coste humano. Precisamente por la historia sabemos que Pirro dijo aquello de: “Otra victoria como esta y estaremos acabados”. Del final del cónsul Publio Decio, unas fuentes afirman que murió en la batalla mientras otras afirman que sobrevivió.
Algo así puede ocurrir con la sentencia que dictó el Tribunal Supremo sobre el Plan Especial del Puerto de Marín. Si quieren saber mi opinión se la digo sin aspavientos: creo que no se va a ejecutar. Al final de toda esta historia, sinceramente, creo que el Tribunal Superior de Justicia de Galicia la asumirá pero, como es el que tiene la última palabra, va a permitir que las cosas sigan como están.
Entiendo que este asunto es tremendamente mediático y, por lo tanto, ahora está en boca de todo el mundo. Bien. Pero la Justicia en España es muy lenta, lo cual la convierte muchas veces en injusta. La suspensión cautelar del Plan Especial del Puerto tampoco se hizo en su momento (como tampoco se hizo la suspensión cautelar del Estatuto de Cataluña y ahí está el TC mareando la perdiz desde hace más de tres años y medio). Con esto quiero decir ¿quién repara lo que se ha hecho ya? ¿Se puede ejecutar la sentencia? Sí, pero no. ¿Hay que acatarla? Rotundamente, sí.
Lo que ha habido en esta cuestión, al menos para los afectados de la plataforma de Placeres es una justicia poética. A mí me parece estupendo, aunque me temo que todo se va a quedar ahí: en pura poesía. Pero la sentencia es clara y condena a la Xunta, Diputación de Pontevedra y Autoridad Portuaria a la reposición de la zona portuaria a la anterior situación y estado. Nos encontramos, por tanto, con un grave dilema. Como dilema grave es la solución a la vía de tren que pasa por Placeres, cuya sentencia también es favorable a los vecinos y nuestro paisano Pepiño Blanco aún está descornándose en Fomento para ver cómo le mete el colmillo a esta patata caliente. Mi enhorabuena para la Plataforma de los Vecinos de Placeres y mi enhorabuena para su presidente, Eladio Torres. Su victoria ha sido pírrica, pero victoria moral más que práctica. En Vigo se están frotando las manos con la sentencia porque el Puerto de Marín puede dejar de ser competencia del suyo, sobre todo en el tráfico de contenedores.
Lo que sigo sin entender es lo lenguaraces que son algunos alcaldes y, en concreto, me refiero al alcalde de Pontevedra y al de Marín. Por pura coherencia política y por pura estrategia de desarrollo frente a Vigo. Pero no aprenden. Prefieren la descalificación del contrario a los intereses de sus poblaciones para el futuro. No estoy diciendo que se salten las leyes a la torera ni estoy diciendo que no haya que realizar estudios medioambientales. Estoy diciendo, simplemente, que es peor el remedio que la enfermedad. Lo hecho, hecho está y ahora hay que ser pragmáticos. ¿Le interesa a Marín o a Pontevedra la marcha atrás? Evidentemente, no. ¿Va a haber marcha atrás? Yo creo que no. Si esto fuera así, lo que están haciendo los señores Lores y Veiga sencillamente es, como poco, pecar de imprudentes. El Puerto de Marín es el motor de un gran hinterland empresarial que abarca incluso hasta Castilla y León. Lo único que sé es que no se pueden hacer tortillas sin cascar huevos. Aquí se ha hecho una tortilla y se han cascado huevos.
Lo que diga el alcalde de Pontevedra sobre el Puerto de Marín, me importa. Claro que me importa. Como me importa decirle al señor alcalde capitalino por qué entonces se adhirió él y su grupo a la calificación de suelo urbano de esos terrenos y por qué le dio la licencia para operar a Gonvarri empresa de la que cobra sus buenos impuestos. Pero lo que diga el señor alcalde de mi pueblo me importa más y mal camino ha emprendido soltándose la lengua sin pedir permiso al sentido común. Me gustaría saber qué opina sobre todo este asunto su compañero de partido y ex alcalde de Marín Toneco que siempre ha tenido muy claro lo que representa el Puerto para nuestro pueblo. Él defendió a capa y espada el Plan Especial del Puerto porque era él el que estaba gobernando, como defendió a capa y espada el tren de Placeres motivo por el cual hasta le tiraron huevos en una manifestación. Tenemos que recordar que en el tren de época que se utilizó para la inauguración tuvo la osadía de montarse al lado de Fraga y de Cuiña. Toneco estaba encantado y supongo que aún lo estará con el Plan Especial del Puerto y fue él el que firmó la licencia municipal para la empresa Tradepana, que religiosamente paga impuestos en nuestro Concello.
Miren ustedes, señores alcaldes de Marín y Pontevedra, están jugando con fuego hurgando en la llaga. Cállense porque ahora es cuando se tienen que callar. Por simple prudencia. ¿O van a resolver ustedes los “ERE´s” que se pueden producir? Sean cuerdos porque nos estamos jugando mucho. Y ustedes tienen que ser más responsables que nadie. ¿Se imaginan lo que estarán debatiendo ahora mismo, a la vista de esta sentencia, navieras de otros países que quieran venir al Puerto comercial de Marín a traer sus contenedores? ¿Se imaginan lo que estarán pensando algunos empresarios como Gonvarri o Tradepana ante esta sentencia? Ustedes en su lugar qué harían, ¿marcharse? Si es así díganlo claro para que todo el pueblo se entere y no hagan ustedes como el perro del hortelano que no come ni deja comer.
En ninguno de mis artículos desde que escribo en este foro he defendido un polígono industrial en el Puerto, al contrario. Creo que el Puerto debe ser solo Puerto y allí deben estar instaladas las empresas que tengan que ver con actividades portuarias. Por eso siempre he defendido un gran polígono industrial en Marín que tendría que estar ubicado en Pastoriza. Porque es nuestro futuro y para el de las generaciones más jóvenes, al menos honestamente así lo veo. A estas alturas me sigo dando de bruces por la cortedad de miras de algunos políticos de antaño y de algunos actuales. Como me sigo dando de bruces del porqué aún no se ha permitido a la Sepes actuar sobre Pastoriza, como lo acordó el Congreso, cuando todos sabemos que Xestur está en quiebra. Sobre esto sí hay responsables directos que todos conocemos.
El suelo del Puerto es caro y escaso y para crecer -Marín, su Puerto, Pontevedra y toda la Ría- se hizo la base de contenedores. Por eso se trasladó de la antigua explanada donde se ubicaban las consignatarias Suárez y Pérez Torres. Ahora hay una sentencia que está ahí, cierto. ¿Acaso nos tenemos que flagelar? No. Esperemos la solución final y, mientras tanto, todos calladitos y a no tirar piedras contra nuestro propio tejado.

Noviembre 14, 2009 a las 7:42 pm |
Moitos dos que se botan as mans á cabeza con todo isto, apoiaron os plans do Porto de Marín. O único que se opuxo foi o BNG, que noin quería, nen quere que se peche Marín ao Mar.
Noviembre 15, 2009 a las 2:13 am |
Eu lembro a dos concelleiros do Bloque daquela época, encadeados frente ao porto en señal de protesta.
Pero non eran Ruibal nin Vilaboa (que daquela falaba castelán), nin Pilar Blanco.
sabedes quén eran?
Antón Pousada, que despois foi expulsado
E Miguel Suarez Briones, tamén expulsado. E agora están en Marín-In