
——————————————-
Marinenses.com
Erasmo:
Sábado 6 de junio
APATÍA POLÍTICA
Por fin ha terminado la campaña electoral para las elecciones europeas. El índice de abstención se espera alto, más del 50%, lo que indica que al ciudadano de a pie no le importan estos comicios. Y, sin embargo, sí son importantes. Toda elección democrática lo es. La abstención se debe no sólo a la apatía que despiertan estas elecciones sino al desconocimiento de lo que significa participar en Europa. La campaña electoral se ha realizado en clave de política interna y, además de aburrida y sosa, ha resultado, a mi juicio, un verdadero desastre. Fue vergonzosa. No se salva ni el apuntador. Ningún partido ha estado a la altura de las circunstancias. Han primado los insultos, las malas maneras y la ausencia de debate sobre temas europeos. Pero Europa es importante, también para Galicia. Dos de los sectores que ahora están viviendo un drama como son el ganadero y pesquero se debe a que se cerró en falso una mala negociación en su momento, en tiempos de Felipe González. Ahora estamos pagando las consecuencias. Pero hay más. De Europa ya no van a venir los fondos estructurales (es decir, el dinero) para hacer carreteras ni otras obras en infraestructura. Marín puede darse con un canto en los dientes si sale adelante el proyecto Arela. A Galicia le queda por delante una larga travesía del desierto, que durará muchos años, ya que todo el desarrollo dependerá básicamente de nosotros, de nuestro talento y de nuestra iniciativa emprendedora. No podemos confiar en los demás, ni en que el Estado pueda desparramar millones para que podamos alcanzar a las regiones más desarrolladas. Por eso es importante apostar decididamente por la excelencia en la educación y por la natalidad. Pero no se está haciendo. Necesitamos un revulsivo como país, un liderazgo político y económico claro, pero me temo que tampoco esto se ve por ningún lado. Vivimos tiempos bastante pobres y miserables, en cuanto a ideas y en cuanto a valores. El nacionalismo, en un sistema globalizado, tampoco es ninguna solución, más bien lo contrario. Por si fuera poco, Galicia tiene un crecimiento vegetativo de población negativo: se mueren más personas de las que nacen y junto a Asturias somos las dos comunidades más envejecidas de Europa con lo que eso conllea de gasto sanitario. La crisis económica nos ha puesto en nuestro lugar. La pérdida de riqueza es un fenómeno que por si mismo va a originar un cambio de vida de muchas personas. No sólo no somos tan ricos como pensábamos sino que nuestros ahorros y nuestras pensiones son insuficientes. La toma de conciencia de esta realidad determinará un tránsito hacia la austeridad. Ahorraremos más, gastaremos menos, aprovecharemos mejor los recursos. No queda otra salida. Y como problema colateral, la deuda. La nueva administración de la Xunta se ha encontrado con un agujero de 1.200 millones de euros. El gobierno gallego solo tiene capacidad para endeudarse en 500 millones de euros. Necesitaremos un porrón de años de crecimiento que sólo servirán para pagar deuda. Este es el panorama que nos espera. Pero no tengo ninguna duda de que saldremos adelante, con austeridad y con esfuerzo. Por eso es tan importante sentar ahora las bases de un futuro mejor. Y cuando digo esto me estoy refiriendo en concreto a Marín. Queda muchísimo por hacer porque con gobiernos como los que hemos tenido hasta ahora, poco se ha hecho por ese futuro. Básicamente porque nuestros políticos municipales, todo hay que decirlo, han sido muy malos. Pero no son los únicos. La clase empresarial es muy pobretona, está muy poco formada, por lo general, y como colectivo parece el ejército de Pancho Villa, cada uno va por su lado. Los grandes empresarios (Nogueira, Manuel Nores, Factoría Naval, etc) no han sido capaces de crear un lobby en el Concello. Prefieren participar en otros foros. También entre los empresarios falta liderazgo asociativo. Y lo poco que hay –Acemas y Estrela de Marín- son insuficientes, además de estar bastante desinformados. Nos lo han demostrado con creces a lo largo de estos dos años con la falta de visión de un gran polígono industrial para Marín. Han preferido dorarle la píldora al equipo de gobierno y dentro de este, sobre todo, a los del Bloque, cuando los nacionalistas son incapaces de ver no solo a largo plazo sino a corto no solamente por ignorancia sino también por desidia. Aunque los socialistas tampoco se quedan atrás en sus responsabilidades, con un alcalde al que yo bauticé desde estas páginas como “Fran el Desdichado”. El gobierno bipartito que tenemos ha sido y es un desastre. Pero como todo tiene remedio, vislumbro que las cosas van a ir a mejor en esto del suelo industrial. Hasta dónde yo sé y por la información que tengo hay margen para reconducir el problema. La reunión que se celebró el martes en Santiago con la directora de Política Territorial permite ver una pequeña luz al final del túnel. Y todo va a pasar por lo siguiente: saldrá adelante Pastoriza como polígono industrial para Marín y así se incluirá expresamente en el texto del PXOM, posiblemente como un anexo (el único problema técnico lo tienen los de Moaña con algunos terrenos), se desecha Vista Alegre y A Brea como minipolígonos (en A Brea se mantendrán los terrenos como suelo rústico ordinario y algunas fincas como suelo agropecuario, aunque esto último puede suscitar algún problema con esa calificación si es definitiva), se mantiene la calificación para Moledo como suelo industrial (con matizaciones para evitar en un futuro la especulación en el caso de que se traslade la fábrica de gaseosas) y la alternativa del Pituco está a expensas de lo que dictamine la autoridad correspondiente por si colisiona con aspectos ecológicos. La reunión celebrada en Santiago fue tensa los tres primeros cuartos de hora –en los que Vilaboa, por cierto en estado nervioso, no dejó en todo momento de llevarse el bolígrafo a la boca- pero después, entrados todos en razón, derrotó por cauces más normales. A ella asistieron el alcalde (PSOE), Vilaboa (BNG), María Ramallo y Manuel Santos (PP), Isabel Martínez (Mar-In) y dos técnicos del Ayuntamiento, además de la representante de la Xunta. De allí salió un principio de solución, por lo que hay razones fundamentadas para la esperanza. El mismo espíritu de colaboración y consenso entre las partes está rigiendo también en el estudio de las alegaciones donde ya han comenzado los trabajos, que van a buen ritmo y sin grandes sobresaltos en los debates, aunque cada partido mantiene su posición. Si todo transcurre como está previsto tendremos fumata blanca para el PXOM con el consenso de los 21 representantes municipales. Sería un triunfo de todos, como debe ser. De no torcerse las cosas –solamente ocurriría si socialistas y nacionalistas cambian de criterio volviendo otra vez a las andadas- en pocas semanas tendremos luz verde para este importante proyecto.